Cuando ya creíamos que estábamos acostumbrados a las barbaridades que decía el psicópata que tenemos como Presidente, las atrocidades que ha venido diciendo últimamente nos han retrotraído al espanto que nos causó su triunfo.
De esta manera, nos surge nuevamente el estupor que encierra la pregunta “¿cómo pudo haber sucedido esto?”. Las PASO y la primera vuelta ya nos habían dado la pauta de que contaba con un electorado propio que se sumaba a los desencantados del macrismo. Fueron 2.160.000 las personas que habían votado al FdT en el 2019 y ahora votaron a Milei. ¿Qué fue lo que motivó ese voto?
- La motosierra contra la casta
- La privatización de la educación y la salud
- La venta libre de órganos
- La dolarización.
¿Alguna otra de la larga lista de barbaridades que dijo ese psicópata?
Ya fue dicho en numerosos análisis que la principal causa de ese voto no fue racional, sino emotiva: la bronca contra todos los políticos que los habían defraudado. Como él no es un político generó la esperanza que mejoraría la situación.
Todas esas personas no analizaron las causas por las que se llegó a la situación actual luego de 8 años de los Gobiernos de Macri y Fernández. Todos los análisis que puedan haber escuchado les resultaron muy complejos y contradictorios por carecer de los conocimientos político-económicos mínimos que les permitiera entender la realidad. Esta situación de ignorancia no es exclusiva de este conjunto de personas, por el contrario se extiende a la gran mayoría de la población que viene tradicionalmente votando por tradición, prejuicios, sentimientos o simpatía hacia algún candidato en particular.
Al macrismo, y a toda la derecha en general, no les interesa eliminar esta ignorancia, porque es precisamente a causa de ella que han podido triunfar dos veces en elecciones, con la ayuda fundamental de los grandes medios de difusión que expresan, a su vez, al poder económico a quien, por supuesto, sólo le interesa mantener a salvo sus intereses.
El Peronismo siempre ha encabezado frentes políticos que tienen un proyecto transformador de Argentina, para que deje de ser el paraíso de la especulación financiera y genere medidas político-económicas que tiendan a lograr una distribución igualitaria de la riqueza.
Sin embargo, nunca se ha preocupado en llevar a sus votantes una discusión profunda sobre las causas que impiden que Argentina pueda desarrollar su tremendo potencial productivo. En cada etapa previa a elecciones sólo ha lanzado promesas de cambio en base a políticas basadas en la memoria histórica, sin decir claramente de qué manera se podría revertir el persistente deterioro de las condiciones de vida del Pueblo desde el ’55 hasta la fecha.
Por ejemplo, ¿Qué hacer para que una mala cosecha o una reducción en los precios de los granos y carnes no generen nuevamente la falta de dólares para sostener la industrialización y evitar la inflación?
En el 2027, esos 2.160.000 votantes podrían volver a votar a un nuevo frente Peronista, en base a un nuevo candidato que generara esperanzas para revertir el desastre en el que quedará el país por el Gobierno de Milei. Sin embargo, si durante todo este tiempo faltante, el nuevo frente Peronista no incentivara la discusión en el pueblo para superar su ignorancia de cuáles son las verdaderas causas de la situación argentina, y llegara al Gobierno con las recetas tradicionales, la tremenda deuda externa impediría una balanza comercial favorable y, si a eso se le sumara la reducción en el precio de granos y carnes, se generaría un proceso inflacionario acelerado y entraríamos nuevamente en el ciclo Peronismo-Derecha-Peronismo-Derecha, etc. Es más, aunque el Gobierno tomara las medidas correctas sin haber profundizado la discusión en el pueblo, el feroz ataque del poder económico a través de sus medios de difusión, impediría el necesario apoyo popular para llevarlas exitosamente a cabo, porque generarían dudas y confusión a través de sus mentiras y difamación. La ignorancia popular, sumada al conservadurismo de los frentes peronistas, han sido las causas del permanente deterioro de las condiciones de vida del Pueblo, con la interrupción 2003-2015, período en el que pudo aprovecharse las favorables condiciones internacionales para lograr mejoras, sin que se atacara las verdaderas causas del deterioro, que son la fuga y evasión de divisas a través de los puertos privados de Rosario y bancos extranjeros.