Un estallido social es un fenómeno violento e indeseable
La violencia involucrada en un estallido social es la manifestación de la ira acumulada en la mayoría de la sociedad cuando un gobierno permite que el Poder Económico genere un gran deterioro de las condiciones de vida. Los saqueos y las manifestaciones masivas que enfrentan con violencia a la represión de las fuerzas de seguridad se interpretan como una válvula de escape ante la impotencia de no poder cambiar la situación por otros medios. Por otra parte, también revelan la incapacidad de mecanismos institucionales que produzcan el mismo efecto por una vía pacífica.

Fenómeno incomprendido
En un reciente artículo de “Tiempo Argentino”, varios sociólogos y politicólogos opinaron sobre la posibilidad de un estallido social. Algunos mencionaron que el endeudamiento creciente era un síntoma de “implosión”, porque se buscaba una salida individual en lugar de colectiva. Hubo otro que caracterizó a la situación social como de enervado individualismo, porque la mayoría de las personas había adherido al concepto liberal del emprendedurismo como meta de vida. Todos coincidían en que no veían posible que se produjera un estallido social.
Estas opiniones son una evidencia de la incomprensión, bastante generalizada, de la ausencia de un estallido social que debería corresponderse con el gran deterioro de las condiciones de vida.
Condiciones propicias
Todas olvidan o ignoran que deben darse condiciones propicias y un detonante para que suceda un estallido social. Antonio Gramsci desarrolló este concepto en un artículo denominado “Analisis de las situaciones: relación de fuerzas”, perteneciente al Cuaderno 13. Aunque está referido al origen de una insurrección de carácter revolucionario, puede extenderse a un objetivo de cambio de gobierno
- Situación económica y social muy deteriorada que anule toda expectativa de cambio en la mayoría de la población Esta primera condición es obvia e indispensable y está íntimamente relacionada con el tiempo faltante par la finalización del mandato del gobierno.
- “Sindicatos, movimientos sociales y organizaciones políticas que confluyan en el objetivo de voltear al gobierno”. Esta condición no implica necesariamente el uso de violencia programada, sino que puede estar basada en presionar al Congreso para el Juicio Político
- “Fragmentación del Poder Económico que paralice al gobierno creando un vacío de poder y pérdida de legitimidad”. El Poder Económico no es homógeneo y, si bien pueda ser favorecido globalmente por ciertas medidas, hay otras que provocarán que algunos sectores apoyen la caída del Gobierno.
El cumplimiento de estas condiciones es necesario, pero para que ocurra un estallido social debe existir un detonante, que puede ser una medida que colme la paciencia o una represión desmedida que enfurezca a la población
Situación política actual
En este momento, se están gestando las condiciones 1 y 3, pero falta la más decisiva, que es la 2.
Milei ha cometido numerosos hechos que habrían sido causantes de Juicio Político si el Peronismo no hubiera estado dividido y temeroso de ser acusado de golpista. La lista es muy larga, pero la más alevosa es el incumplimiento de 2 leyes que el Congreso, con 2/3 de sus miembros, había anulado el veto presidencial: Financiamiento Universitario y Emergencia Pediátrica.
Es cierto que ante la ley de Reforma Laboral, la CGT tampoco mostró firmeza en su oposición y que Milei ejerce una escandalosa extorsión a los Gobernadores con la negación de los fondos que pertenecen a las provincias., Pero la causa principal de la inmovilidad de la oposición es la falta de conducción en el Peronismo, que se debate en un enfrentamiento incomprensible entre Axel y Cristina.
Comparación con el 2001

Cuando se hace la comparación con el estallido social del 2001 no se menciona que entonces se cumplieron las 3 condiciones:
- A pesar de inflación nula, la desindustrialización, sumada al desempleo y el bajo poder adquisitivo, crearon las condiciones propicias, donde los saqueos fueron su manifestación más extrema.
- El Peronismo, los sindicatos y los movimientos sociales confluyeron en el pedido de renuncia del presidente.
- El enfrentamiento entre importadores, a favor de mantener la convertibilidad y los exportadores, que querían una devaluación, completó el trío de condiciones.
El detonante fue la declaración del estado de sitio, resistido también por sectores del poder económico
Conclusión
Es dolorosamente cierto que falta demasiado tiempo para echar electoralmente a este loco peligroso, pero no se logrará si las organizaciones políticas, sindicales y los movimientos sociales de la oposición verdadera, no tienen en cuenta la existencia de estas 3 condiciones y se preparan para ello, en lugar de apostar a un espontaneísmo inexistente.