Skip to content

Escritos de narrativa, teatro y análisis

Criptoestafa

Trump no confía  en Milei. Muchos abrazos, felicitaciones y alabanzas, pero sabe que la relación con los chinos, por más que hubiera vociferado en su contra, sigue vigente, porque depende financieramente de ellos y tampoco puede deshacerse de sus inversiones en infraestructura. Mientras Argentina siga aumentando las relaciones económicas con ellos, a pesar del perjuicio que pueda causarles a las empresas yanquis, el accionar de éstos no pasará de las críticas, pero el peligro latente es el equipamiento militar. Ése es el límite que EE.UU. no permitirá que sea cruzado.

Por este motivo, la CIA instaló un sistema de escucha a distancia, consistente en varios micrófonos en el despacho presidencial y una grabadora ubicada en la oficina de Santiago Caputo, quien fue el responsable de la instalación durante un viaje presidencial y es la única persona en conocimiento de  la misma, aparte de dos agentes de la CIA que son miembros de la SIDE. En un principio, Caputo se había negado con el argumento que él estaba enterado de todo lo que el presidente pensaba y hacía, pero la CIA fue terminante, a pesar de que confiaba en él, quería tener un registro grabado de todas las reuniones que Milei mantuviera con funcionarios chinos o personas allegadas a ellos.

Cuando Karina Milei le dijo que el presidente se reuniría con un estadounidense experto en criptomonedas para proponerle un negocio, Caputo hizo todo lo posible para que no se hiciera en el despacho. Su argumento era razonable, no era conveniente que se supiera que el presidente se había reunido con un desconocido que no era funcionario extranjero ni empresario destacado. Sin embargo, Karina le dijo que era importante que su hermano lo hiciera en el lugar donde su investidura se potenciaba, porque eso lo gratificaba muchísimo. Caputo no estaba al tanto del motivo de la reunión, pero sabía de las intenciones de los Milei de acumular plata para financiar la campaña.

Aparte de Milei y Davis, la otra persona que participó fue Sergio Morales, quien ofició de traductor y apoyo tecnológico. La propuesta era sencilla. Se lanzaría la cripto,  Davis haría una compra por 5 millones de dólares que pondría el presidente, inmediatamente después éste emitiría un mensaje de apoyo en X que seguramente generaría una avalancha de inversores fanáticos de su figura. El valor de la moneda subiría rápidamente, según los cálculos de Davis se  multiplicaría por 10. Luego, poco a poco, para no generar una pérdida de valor, se irían vendiendo las monedas y se irían guardando las ganancias en una cuenta secreta en Suiza. Al finalizar la reunión, con Davis aún presente, pero sin Morales, Milei le preguntó a Karina con cuánto dinero se contaba. Luego de unos minutos de espera, le contestó que sólo había conseguido 4 millones.

Hasta aquí llega la transcripción de la grabación. La CIA no la hará pública porque no quiere que se conozca la existencia del sistema de escucha. De cualquier manera, inició una investigación para conocer cuál era la vinculación previa entre Milei y Davis, tan estrecha como para que confiara plenamente en él. La hipótesis que manejan es que la organización “Heaven Force” tiene dimensión internacional y Davis es un miembro destacado de la misma.

Lo que sigue es una interpretación de lo sucedido de acuerdo a la información pública existente.

El 14 de febrero se lanzó $Libra a las 18:45. Davis hizo la compra de los 4 millones y agregó 500.000 dólares de su propiedad. El valor de la moneda estaba en 0,2. De repente, Davis detectó una enorme compra por 10 millones de dólares por desconocidos, antes de que Milei hiciera su anuncio. Se alarmó porque no sabía quiénes eran ni cuáles eran sus intenciones.  A las 19:01 Milei mandó su célebre mensaje. Inmediatamente, se produjo una avalancha de pequeños inversores que, en pocas horas, elevaron el precio de la moneda a 5. En ese momento, los dueños de los 10 millones vendieron todo y Davis se vio obligado a hacer lo mismo. Los 4 millones se transformaron en 100 (5 / 0,2 = 25) y los pequeños inversores admiradores de Milei perdieron todo.

Esa es la razón por la que Davis dijo que tiene 100 millones que no son de él y esperaba que alguien de Argentina los reclamara. Como no volvió a hablar del tema, quizás la llegada del dinero ya se haya realizado en las valijas de Laura Arrieta, la misteriosa visitante del vuelo privado desde Miami.