Aunque suene muy extraño, la realidad muestra que las diferencias ideológicas dentro del FdT son mayores que las existentes en JxC. En esta alianza, la ideología liberal presenta sólo matices de velocidad de aplicación de las medidas, pero hay unanimidad en que la riqueza debe primero crecer para poder luego ser distribuida. En cambio, en el FdT hay sectores que coinciden con esta ideología y otros que piensan exactamente lo contrario.
Para ser más preciso, desde Menem en adelante, la ideología liberal se anidó dentro del peronismo y tuvo cada vez más representantes. En este gobierno hubo varios funcionarios que dijeron concretamente eso y, además, el acuerdo con el FMI es la demostración más cabal de esa ideología.
Por el contrario, la concepción de que para que la riqueza crezca debe haber primero una redistribución de la misma que alimente el consumo, no es una ideología, sino la realidad verificada en Argentina durante los gobiernos de Perón y los Kirchner y, también, en muchos otros países. En cambio, la ideología liberal es una creencia impuesta por los centros de poder mundial que nunca llega a verificarse.
En estos momentos de definición dentro del FdT es eso lo que está en juego.