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Escritos de narrativa, teatro y análisis

Esclavitud

La llamada “civilización occidental” es considerada como tributaria de la civilización griega, y todas sus manifestaciones, sociales, artísticas y políticas, son modelos permanentemente citados con admiración, ya sea para resaltar sus similitudes o para criticar los contrastes con la actualidad.

            Sin embargo, hay una característica de esa civilización que es permanentemente soslayada o directamente ignorada: la esclavitud.

La civilización griega, durante todo su desarrollo, estuvo basada sobre el sometimiento a la esclavitud a millones de seres humanos provenientes de otros pueblos, surgidos como botines de guerras o directamente privados de su libertad en actos de piratería. Toda la actividad económica, (agricultura, minería o producción de bienes), estaba en manos de esclavos o siervos, (estos últimos tenían un status social ligeramente mejorado, porque podían casarse, tener hijos y hasta pequeñas parcelas.)

Las actividades del “hombre libre” griego eran la guerra, la política, la filosofía y el arte. Platón tenía un esclavo, Aristóteles cinco. Esta aberrante condición social llegó a ser considerada como “esclavitud por naturaleza”: aquellos nacidos con menor inteligencia y mayor vigor físico eran “naturalmente” considerados esclavos.

Podría argumentarse que es necesario situar esta situación en el contexto del mundo antiguo en el cual una de las consecuencias de las guerras era la esclavitud de los vencidos y que, por lo tanto, los griegos no podrían haberse substraído ante esa realidad. De acuerdo, pero surge una pregunta interesante ante el ocultamiento de la esclavitud que realizan autores renombrados y de gran prestigio intelectual que enfatizan las grandes virtudes de la democracia griega como modelos a imitar.

 ¿Qué tiene en común el capitalismo globalizado actual con la civilización griega, como elemento subyacente no explicitado? ¿Qué diferencia existe entre el esclavo griego y los millones de trabajadores explotados que nacen en contextos sociales marginados de toda posibilidad de acceder a una buena alimentación y a la educación? La respuesta es clara: mientras que en la civilización griega era el poder del Estado el que cercenaba sus libertades físicas, en la actualidad es el capitalismo globalizado el que restringe la libertad al ofrecerles la única opción de aceptar las condiciones de explotación o morirse de hambre.

La misma hipocresía que oculta o soslaya la esclavitud en la civilización griega es la que exalta las libertades democráticas del capitalismo global. La continuidad en el pensamiento hegemónico de las clases dominantes desde la civilización griega hasta la actualidad es impactante: existen “hombres libres” que pueden dedicarse a la política, la ciencia y el arte y “esclavos” que sólo sirven para generar la riqueza que disfrutan los primeros.