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Escritos de narrativa, teatro y análisis

Representación

Hay dos significados esenciales de “representación” que están íntimamente relacionados:

  1. “Imagen o idea que sustituye a la realidad.”
  2. “Conjunto de personas que representa a una entidad, colectividad o corporación.”

Es posible, entonces, hacer una síntesis de ambas:

Conjunto de personas que, mediante imágenes e ideas sustituye a otro conjunto de personas más grande.

Sin embargo, falta agregar algo muy importante: el objetivo. Es decir, cuál es la causa por la que este conjunto de personas se constituye para ejercer la representación. La definición quedaría entonces así:

La representación consiste en un conjunto de personas que, mediante imágenes e ideas sustituye a otro conjunto de personas más grande en pos de un objetivo común.

En el caso de Comisiones Directivas de asociaciones civiles o sindicatos, el objetivo está muy claro. En ambos casos, la representación está ejercida por ese conjunto de personas que debe llevar a cabo las resoluciones de las Asambleas, a las cuales tienen el derecho de asistir la totalidad del conjunto de representados y son soberanas. Es decir, su legitimación, aparte del acto eleccionario original, se ve ratificada periódicamente por su accionar.

La representación de una asamblea consiste un un grupo de personas elegido por ella misma

Representación de los partidos políticos

“Son organizaciones que tienen la finalidad de representar los intereses de los argentinos y competir en elecciones, para ocupar los cargos electivos a nivel nacional, provincial y local.” Definición obtenida del sitio web resaltado.

Sus dirigentes son elegidos por los afiliados, pero no por el conjunto de personas que los votan para gobernar. Existe la suposición tácita que se votan las propuestas, pero, en realidad, ese voto está basado en la fe que esos dirigentes generan a través de imágenes e ideas que pertenecen al partido, pero que no han surgido de los votantes que dicen representar. Cuando el Partido triunfante dice que ejerce la representación de sus votantes para gobernar está, en realidad, cometiendo una usurpación, más allá de lo que dice el Art. 22 de la Constitución.

Artículo 22.- El pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución

Últimamente, se habla mucho de “crisis de representatividad”, con referencia a la poca credibilidad de la gente en los políticos. En realidad, la crisis es mucho más profunda. Se trata de la imposibilidad de sustituir mediante imágenes e ideas a la realidad, encarnada en los intereses materiales y espirituales de la gran mayoría del Pueblo.

Sin una verdadera representación el sistema no es una auténtica democracia

Los dirigentes de los Partidos, en el mejor de los  casos, sólo  pueden representar a  sus afiliados. El sistema electoral establecido por la Constitución es engañoso y mal intencionado. Convalida la preexistente distribución desigual de la riqueza, porque crea un Poder Político no representativo que, por sus debilidades e inconsistencias que lo incapacitan para representar los verdaderos intereses del Pueblo, no puede enfrentar al Poder Económico.

Muy distinto sería el caso si el Poder Político estuviera ejercido por una Asamblea Nacional formada por representantes del Pueblo elegidos directamente, sin intermediación de Partidos. Estos dirigentes surgirían naturalmente por su participación en cada comunidad a través de su lucha en defensa de los intereses comunes. Se evitaría así la aparición de profesionales de la política y empresarios que tienen como único “mérito” su avidez por el dinero, porque son los únicos que pueden conseguir la plata para las costosas campañas electorales De esa manera, sin ese lastre, se podrían satisfacer los verdaderos intereses materiales y espirituales de la gran mayoría del Pueblo, que están en clara oposición al Poder Económico.

La Reforma Constitucional debería ser la prioridad número uno para resolver la grave crisis económica y social que sufre la Argentina.